En el marco de la emblemática Feria de Ronda, se celebró el pasado sábado 22 de agosto de 2026 la quincuagésima sexta edición del Festival de Cante Grande de Ronda. El monumental entorno de las Murallas del Carmen se convirtió en el escenario perfecto para esta ineludible cita con el flamenco
Comenzó a las 22:00 horas, presentado por don Manuel Baena hijo, ya que su padre, un gran entendido del flamenco y de los toros, fallecido hace poco tiempo, ha dejado este legado a su hijo Manuel. Presentador con amplios conocimientos y muy preparado para estos eventos, demostró soltura a la hora de presentar a los artistas. Hizo el presentador una breve exposición del entorno donde se celebró este festival de cante, en las Murallas del Carmen, lugar emblemático, lleno de grandes recuerdos y donde la acústica va en consonancia con el entorno.
Comenzó el ganador del último Concurso Nacional de Cante y Baile «Aniya la Gitana», en su trigésima edición: Antonio López Núñez, de Arahal, acompañado por la guitarra de Eduardo Rebollar. Cantó la caña, farruca y alegrías de Cádiz, finalizando por seguiriyas. Su actuación estuvo en los límites de saber cantar. Se entregó como nunca y fue muy ovacionado por el público asistente. En definitiva, estuvo a la altura esperada.
En la segunda actuación de la noche se cambió de modalidad, dando paso al bailaor y ganador del concurso «Aniya la Gitana» de este año, acompañado al cante por El Chasquio y por los guitarristas Javier de Ana María y Fran Tari. En el primer pase bailó por soleá, rematada por tangos. En su segunda actuación bailó por alegrías de Cádiz. En ambas actuaciones dio rienda suelta a su preparación artística, al conocimiento del baile y a su estilo personal. Gustó mucho a los asistentes, poniendo al público en pie y demostrando su buen hacer.
Seguidamente comenzó su actuación Miguel de Tena, acompañado a la guitarra por Juan Manuel Cadena Castillo, “El Chino”. Sus cantes, debido a la voz afillada que tiene, comenzaron por granaína, seguidos por soleá y tangos, para finalizar con un variado ramillete de fandangos. Entre estos cantes interpretó una milonga, cante y letra muy sentida, que gustó mucho al respetable. Miguel estuvo a la altura que se le esperaba en cada cante. Es un artista consagrado y muy profesional.
Rocío Luna es una cantaora que consiguió en el año 2023 la Lámpara Minera, premio muy deseado por todos los artistas. Está considerada una de las cantaoras más destacadas de su generación, consolidada como una referencia entre las nuevas voces del flamenco actual. Empezó su actuación por la caña, que ejecutó con su propio estilo, con sentimiento, solera y, sobre todo, arriesgando, ya que los cantes de Ronda no suelen ser utilizados en la primera actuación de un artista. Por eso tuvo duende y ganas de agradar al público. Los restantes cantes fueron de levante, cantiña y seguiriya, para finalizar por tientos de Paca Aguilera. A petición del público, hizo unos cuantos fandangos. Esta joven cantaora es una promesa para el flamenco; está consagrándose como una de las mejores cantaoras flamencas de la actualidad.
Juan Rafael Cortés Santiago, «Duquende», cantaor con influencia de Camarón, comenzó su actuación por cantes de levante, con giros de Camarón. Continuó por soleá por bulerías, que ejecutó bastante bien. Siguió por seguiriyas y tangos, finalizando por bulerías. Su actuación, debido a su voz rajada, al estilo de Camarón y a su propio estilo, gustó a los asistentes, que lo jaleaban en todo momento.
El cierre de este acto finalizó por fiesta, con la participación de algunos de los artistas que quedaron.
Sin embargo, el Festival de Cante Grande parece más una verbena flamenca que un verdadero festival de cante grande.
Si la memoria no nos juega malas pasadas, tenemos que recordar que el Festival de Cante Grande de Ronda es el más antiguo de nuestra provincia y que siempre han venido los mejores artistas del momento.
Desde el respeto a los actuantes, pues, como he comentado anteriormente, hicieron sus actuaciones con profesionalidad y vergüenza torera, se puede decir, para terminar, que el Festival de Cante Grande de Ronda se merece un cambio importante: un giro de 360 grados, para devolverle la enjundia, el duende y el respeto que merece, y que reclamamos todos los que nos gusta y saboreamos el flamenco con letras mayúsculas.









