¿Se han limpiado y mantenido adecuadamente las alcantarillas y los imbornales? ¿Se ha ampliado la capacidad de los colectores en las zonas más problemáticas? ¿Se han separado las redes de aguas pluviales y residuales allí donde era necesario? ¿Se han ejecutado obras para evitar que calles, viviendas y patios vuelvan a anegarse cada vez que se producen lluvias intensas?
No basta con actuar cuando el agua ya está en las calles. La prevención exige planificación, inversiones, mantenimiento y soluciones estructurales. Y, sobre todo, exige anticiparse a los problemas, no limitarse a reaccionar cuando llegan las emergencias.
Ocho años de gobierno dan para mucho. Por eso, la ciudadanía merece conocer qué actuaciones concretas se han ejecutado, cuánto dinero se ha invertido, qué zonas se han mejorado y qué problemas siguen sin resolverse.
Porque la cuestión no es solamente si llueve mucho. La cuestión es si se ha hecho todo lo necesario para que, cuando llueva con fuerza, Ronda esté preparada.
Menos propaganda y más explicaciones. Menos promesas y más prevención.
La seguridad de nuestros vecinos y vecinas no puede depender de la suerte cada vez que llega un episodio de lluvias torrenciales. Ronda necesita respuestas, inversiones y soluciones que se puedan comprobar, no solo declaraciones cuando el problema ya está encima.
A.S. Martin

