Ronda Actualidad

Peligro de incendios en la Serranía de Ronda

La Serranía de Ronda atraviesa uno de los periodos más delicados del año frente a los incendios forestales. Las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y la extensa superficie de monte convierten cualquier chispa o descuido en una amenaza capaz de propagarse con rapidez y alcanzar fincas, carreteras y núcleos habitados.

La prevención resulta especialmente importante en una comarca con espacios naturales de gran valor, como la Sierra de las Nieves y Los Alcornocales, y con numerosos municipios, viviendas rurales y explotaciones agrícolas situados junto a terrenos forestales. El peligro no se limita, por tanto, a las zonas más alejadas: también afecta a urbanizaciones, casas de campo y bordes urbanos donde se acumulan maleza, ramas y hojarasca.

Durante la época de peligro alto, comprendida entre el 1 de junio y el 15 de octubre, está prohibido encender fuego en terrenos forestales y en sus zonas de influencia. La restricción afecta a barbacoas, hogueras y quemas de restos agrícolas o forestales. También deben extremarse las precauciones en aquellos trabajos que utilicen maquinaria capaz de producir chispas o generar altas temperaturas.

Desbrozadoras, radiales, motosierras, soldadores y determinados vehículos pueden convertirse en el origen accidental de un incendio. Antes de realizar cualquier actividad en el campo es necesario consultar las limitaciones establecidas por el operativo INFOCA y adoptar medidas preventivas adecuadas al nivel de riesgo existente.

La prevención empieza alrededor de las viviendas

Uno de los principales problemas se encuentra en la vegetación seca acumulada alrededor de viviendas, naves, caminos y parcelas. Mantener despejados estos espacios puede frenar el avance de las llamas y facilitar la intervención de los equipos de emergencia.

Entre las recomendaciones se encuentran retirar maleza, hojas, ramas y otros materiales combustibles; limpiar tejados, canalones y patios; podar los árboles próximos a las construcciones y almacenar bombonas, carburantes o productos inflamables en lugares protegidos. También conviene mantener accesibles los caminos de entrada para no dificultar el paso de los vehículos de extinción.

Las precauciones deben reforzarse durante las horas centrales del día y en jornadas con viento, cuando un incendio puede cambiar de dirección y extenderse en pocos minutos. Tirar colillas, abandonar vidrios o estacionar vehículos sobre vegetación seca son conductas que pueden desencadenar un siniestro.

Avisar al 112 sin intentar acercarse al fuego

Ante la presencia de humo, llamas o un olor intenso a quemado, la primera actuación debe ser llamar inmediatamente al 112 e indicar con la mayor precisión posible la ubicación del incendio. No se debe intentar acceder a la zona para observarlo, grabarlo o combatirlo sin medios adecuados, ya que esta conducta puede poner vidas en peligro y entorpecer el trabajo de los profesionales.

También es imprescindible obedecer las instrucciones de los servicios de emergencia, especialmente cuando se ordene el confinamiento o la evacuación de una vivienda o población. La rapidez del aviso y la colaboración ciudadana pueden resultar decisivas para contener el fuego antes de que alcance mayores dimensiones.

En una comarca de difícil orografía como la Serranía de Ronda, donde el fuego puede avanzar por barrancos y zonas de complicado acceso, evitar la primera chispa continúa siendo la herramienta más eficaz. La protección del monte, pero también de las viviendas y de la población, depende en buena medida de no bajar la guardia.

 

 

 

 

 

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